Están ubicadas a 150 metros de la playa del pintoresco Lago de Atitlán; en donde se puede disfrutar de la vista de los volcanes que están al frente, así como de las montañas que las rodean. Cada amanecer o atardecer, es una vista totalmente diferente que nos ofrece la naturaleza. Además, se disfruta de la vida silvestre y del aire puro, por encontrarse en una zona ecológica.
En las cercanías, se encuentra La Reserva Natural, que cuenta con un pequeño zoológico con pizotes, monos araña y otras especies de la región. A través de senderos naturales es posible recorrer buena parte de la reserva, la montaña, riachuelos y un par de pequeñas cascadas a las que se llega después de pasar por puentes colgantes.